Un parásito ataca las colmenas de las abejas
En 2007, según un estudio que elaboró el Centro Apícola de Marchamalo (Guadalajara, España), más del 52% de las colmenas que existían en España estaban infectadas por un parásito llamado nosema ceranae. Han pasado cuatro años y la situación ha empeorado. El último estudio concluye que ya son alrededor del 75% de los panales de abeja los que se encuentran infectados por dicho parásito.

A causa de este parásito, muere en España un 30% de la población total de abejas. La disminución de la población de abejas es un problema que ocurre en todo el mundo y que puede traer consecuencias catastróficas, ya que estos insectos son esenciales en la labor de polinización de las plantas. La biodiversidad de muchos ecosistemas depende de estos pequeños insectos.

Incluso Naciones Unidas ha alertado sobre el problema. La producción mundial de alimentos podría disminuir en los próximos años, según la organización internacional, a menos que se tomen medidas para evitar la muerte masiva de abejas productoras de miel. Así lo ha advertido el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).

Estos insectos se encuentran amenazados por el mayor uso de químicos en la agricultura y la contaminación ambiental, además de la pérdida de especies de plantas y el ataque de algunos parásitos, como el citado nosema ceranae, ha concluido un estudio del organismo de la ONU.

En España, el problema de la mortalidad de las abejas cada año empeora. Enfermedades, pesticidas, problemas medioambientales y el terrible parásito, hacen que esta especie se encuentre más cerca de su extinción. El mayor problema puede ser el parásito, ya que, de momento, no se conoce un método efectivo para combatirlo. Se carece de los conocimientos básicos para ayudar a las abejas, si se compara, por ejemplo, con los conocimientos que se poseen sobre las enfermedades de las vacas. Casi se está empezando desde cero, según los expertos en el asunto.

Según el citado informe del PNUMA, las colonias de abejas en Estados Unidos han disminuido un 30%, mientras que en algunos países europeos se ha perdido el 20% de la población.