
El alcalde de Londres, Boris Johnson, del Partido Conservador, es un político que no deja indiferente a nadie, de los que no siguen a rajatabla los dictados de su partido. Lo ha demostrado en varias ocasiones y ahora vuelve a hacerlo: aspira a doblar el número de ciclistas en la capital británica.
Para ello, el ayuntamiento de Londres invertirá 913 millones de libras (algo más de 1.000 millones de euros) para instalar 24 nuevos kilómetros de carril bici. La decisión fue tomada después de que una encuesta reflejara que la principal razón que tienen los londinenses para no usar la bicicleta es el miedo a ser atropellados.















