Reserva marina en el Pacífico para el atún
Mientras en algunos lugares del mundo el atún rojo se encuentra en peligro de extinción, en otros se crean reservas marinas para preservar otra especie de atún, el atún de aleta amarilla. Desde el 1 de enero de 2011 una gran área en el Pacífico occidental y central, de más de 4 millones de kilómetros cuadrados, será protegida para evitar la disminución de las poblaciones de pez patudo y de atún de aleta amarilla.

El área bajo protección será responsabilidad de ocho países insulares del Pacífico, que son los que tienen más presencia de atún en sus aguas territoriales, mediante el Acuerdo de las Partes de Nauru (PNA). El acuerdo se hará cumplir mediante la concesión de licencias a los buques de pesca de atún.

En diciembre de 2010, la comisión de pesquerías del centro y oeste del Pacífico (WCPFC) se opuso a un acuerdo para la protección de este área por un bloqueo de la Unión Europea y de Corea del Sur a la propuesta. Así, por el momento, cuarenta buques podrán alegar exención legal a la medida.

Los países de la PNA también se han comprometido a reducir la pesca en sus zonas económicas exclusivas en un 30% como medida para recuperar las regiones atuneras, evitar las presiones de la sobrepesca y garantizar que la pesca no se traslade a otras zonas sin protección.

Aún queda mucho por hacer, según Greenpeace. El siguiente paso debe ser la prohibición del uso de los dispositivos agregadores de peces con el objetivo de reducir la captura incidental, así como declarar las zonas de alta mar, recién designadas como zonas de veda, como reservas marinas totalmente protegidas.

Greenpeace está trabajando para crear una red global de reservas marinas que cubra el 40% de los océanos del mundo. Así mismo, quiere acordar una prohibición de los dispositivos agregadores de peces, la reducción de los niveles de pesca y la creación de reservas marinas para garantizar la recuperación de las poblaciones de atún del Pacífico en los próximos años.