
Un grupo de científicos australianos anduvieron devanándose los sesos para dar con una buena idea que ayudase a la conservación de los rinocerontes. Así, tras darle muchas vueltas al asunto, han llegado a la conclusión de que legalizar el comercio internacional de cuernos de rinoceronte podría salvarlos de la extinción.
En efecto, según estos científicos de la Universidad de Queensland y de otros organismos ambientales australianos, hay que detener las muertes constantes que ocasiona la caza furtiva para vender sus cuernos en el mercado negro. Opinan que ello lograría disuadirles total y absolutamente, tal y como afirman en un artículo publicado hoy en la revista Sciencie.















