Los envases de plástico son más baratos que los de vidrio
CReSE (Córdoba Recicla Sociedad del Estado) es la empresa encargada del reciclaje en la ciudad argentina de Córdoba. Afortunadamente, según los datos de esta entidad, el reciclado aumenta día a día. Sin embargo, se produce una contradicción. Los frascos de vidrio en las tiendas son más caros que los envases de plástico (comparando contenedores del mismo producto). En otras palabras, es más barato contaminar.

La ciudad de Córdoba duplicó la cantidad de basura reciclada en el último mes, especialmente porque cada vez hay más barrios que se unen al programa de recolección de basura. Aunque también influye que toda la basura, tanto la orgánica como la inorgánica no para de crecer.

Durante los ochenta y los noventa, muchos productos alimenticios que, habitualmente, se vendían en frascos de vidrio, pasaron a presentarse dentro de plásticos. La mayonesa, el tomate frito preparado, la mostaza y, en general, cualquier salsa, y muchos otros productos. Fundamentalmente, el cambio se produjo porque a los fabricantes les salía más barato (aunque esta circunstancia no siempre ha supuesto un abaratimiento que haya repercutido en el consumidor), aunque también se usaban este tipo de envases porque permitían crear envases más atractivos desde el punto de vista del diseño.

El caso es que hemos llegado a un punto en el que el consumidor que quiera comprar productos en envases menos nocivos para el medio ambiente debe pagar más. Para el biólogo Federico Kopta, el exceso en la cantidad de envases tiene como propósito vender más, lo que, a su vez, genera mayor cantidad de residuos. Un círculo vicioso. Y, lógicamente, lo que recomienda es, en primer lugar, consumir, a ser posible, menos envases. Pero, si finalmente hay que hacerlo, mejor adquirir productos que vengan en envases que no estén fabricados con plástico.

A este respecto, en 2008, el Municipio de Córdoba envió al concejo deliberante un proyecto de ordenanza para reducir el impacto ambiental de los envases y embalajes, comprometiendo a empresas, industrias y comercios para que generen menos residuos y los envases sean reutilizables, retornables, biodegradables y faciliten la separación en origen. El proyecto incluye un registro municipal de embalajes y envases en el que los fabricantes, envasadores y comercializadores deben inscribir los envases en los que ofrecerán sus productos. Así se contribuirá a la gestión de los residuos desde le principio del proceso. El proyecto está a la espera de ser aprobado.

Una persona, a lo largo de su vida, consume unas nueve toneladas de envases. De la basura producida, los envoltorios y envases ocupan un 60% del volumen y un 30% del peso del contenido de cada tarro de basura. El 40% del uso de los plásticos en Argentina corresponde a usos de embalaje.