Limpiar el aire de contaminantes
Ante la polución, investigadores tratan de crear métodos que la absorban y limpien el aire. Mejor sería no producir la contaminación, pero… El caso es que el equipo de Tratamiento Fotocatalítico de Contaminantes en Aire del Ciemat, dirigido por el investigador Benigno Sánchez, uno de los pocos que trabajan en la descontaminación de aire en España, ha empleado la energía solar para el proceso mediante procesos fotoquímicos.

El grupo trabaja desde 1990. Investiga y diseña catalizadores y colectores de radiación lumínica con sistemas híbridos que permitan su aplicación durante las 24 horas del día. Para ello, además del Sol, utilizan lámparas de luz ultravioleta que activan el dióxido de titanio al incidir los fotones sobre la superficie del catalizador en contacto con los contaminantes, ya sean químicos o biológicos.

La importancia de esta línea de investigación radica en que, según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la contaminación atmosférica es la causa directa de la muerte de dos millones de personas al año. Por tanto, el sistema de descontaminación salvaría muchas vidas al año. Limpiar el aire es un imperativo para las sociedades avanzadas y puede ser una forma de desarrollar un sector industrial que busca la protección del ambiente.

El primer prototipo ha sido probado con éxito total en una depuradora de aguas madrileña, consiguiendo eliminar el desagradable olor a huevos podridos que genera el ácido sulfhídrico (H2S), común en este tipo de instalaciones.

El nuevo equipo de pruebas se ha instalado en edificios del propio Ciemat y está respondiendo según las expectativas. Por tanto, se prevé un salto definitivo al sector industrial en breve, trasladándose la tecnología a edificios de oficinas.

En el equipo de referencia se han considerado muestreos de aire interior, pudiéndose comprobar la eficiencia en la eliminación de Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs), bacterias y hongos. Estos análisis biológicos se han realizado por secuenciación genética en el Centro de Biología Molecular (CBM) de la Universidad Autónoma de Madrid, se han identificado los microorganismos y se ha determinado su toxicidad, patogenia y predisposición a la generación de enfermedades, pudiéndose así establecer contra qué agentes biológicos concretos es eficaz este nuevo sistema.