Las especies marinas de la zona tropical del Pacífico en peligro
Más de uno de cada diez (en concreto, un 12%) de las especies marinas en la zona tropical del Océano Pacífico oriental están amenazadas de extinción, según un nuevo estudio. Muchos de los mamíferos marinos de la región, tortugas marinas, aves, corales y manglares, se encuentran bajo la presión de la sobrepesca, la contaminación, la destrucción del hábitat y los impactos de fenómenos meteorológicos como El Niño.

Científicos dirigidos por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) han analizado la situación de más de 1.600 especies en áreas como el Golfo de California, las costas de Panamá y Costa Rica, o varias islas del litoral oceánico y archipiélagos en el Pacífico tropical oriental. Encontraron a 197 especies en situación de amenaza, es decir, que podían ser calificadas como “en peligro crítico”, “en peligro” o “vulnerables”.

Las cinco especies de tortugas marinas, por ejemplo, se encuentran en una de esas categorías de amenaza. En una de esas categorías también están el 40% de los manglares, el 25% de los pastos marinos y el 18% de los corales que forman arrecifes, así como alrededor del 15% de los peces cartilaginosos y el 9% de los peces óseos de la región, el 15% de los mamíferos marinos y el 21% de las aves marinas.

Más allá de un mera lista de especies vulnerables, se trata de entender cómo esas especies responden a una o más amenazas simultáneas. La identificación de las especies amenazadas y los patrones de amenaza en la región tropical del Pacífico oriental puede ayudar a guiar las prioridades locales y regionales para la conservación de la biodiversidad, así como servir para dar un toque de atención a los responsables políticos.

En el documento, además, se han descrito más de veinte especies marinas se han extinguido en todo el mundo en las últimas décadas. Unas 133 poblaciones locales han sufrido la misma suerte. Estas reducciones incluyen especies endémicas como la Azurina eupalama.

Algunos peces marinos comerciales, como la totoaba o la lubina gigante se encuentran “en peligro crítico”. Según los responsables del estudio, salvar las especies amenazadas es la acción más importante que se puede hacer para salvaguardar la salud de los océanos, algo que beneficia a millones de personas que dependen de los océanos. Este estudio supone un esfuerzo de la comunidad científica para que los gobiernos y las organizaciones destinen recursos económicos para la conservación de las especies, lugares y problemas que necesitan más ayuda.