La riqueza forestal de Canadá
Canadá en uno de los países con menor densidad de población del mundo y uno de los que más extensión de bosques posee. El país tiene una extensión de casi 10 millones de kilómetros cuadrados, mientras que su población no llega a los 35 millones de habitantes. Esto hace una densidad de población de 3,1 habitantes por kilómetro cuadrado, una de las más bajas del mundo. Sólo algunos países, como Islandia o Australia, tienen una menor densidad de población.

Canadá tiene más de un tercio de los bosques boreales del mundo, la quinta parte de los bosques templados lluviosos del mundo y casi una décima parte de la cubierta forestal mundial. Es el segundo mayor depósito de bosques del hemisferio norte, detrás de Rusia. Los bosques boreales de Canadá son uno de los tres mayores “bosques de frontera” (prácticamente intactos) que quedan en el planeta. Los otros dos están en Rusia y Brasil. Algunas áreas forestales de Canadá aún mantienen su biodiversidad nativa.

Los canadienses valoran sus bosques, sus ríos y sus lagos. Los bosques constituyen el 45% y las aguas dulces constituyen el 9% del territorio canadiense. Los bosques que se usan para producir madera alcanzan una extensión de casi 2,5 millones de kilómetros cuadrados (una cuarta parte del territorio de Canadá). Se trata de un sector clave en la economía de Canadá: la industria forestal generó más de 68.000 millones de dólares en ventas y 11.000 millones de dólares en salarios en 1996.

Pero algunas regiones intocables antaño se están abriendo para permitir la extracción de recursos tanto madereros, como minerales y energéticos. Algunos ecosistemas forestales han sido sometidos a una fragmentación generalizada a causa de la construcción de caminos y otras vías de acceso. Sólo alrededor de un 8% de los bosques canadienses están plenamente protegidos. Las actividades de desarrollo económico se extienden hacia el norte de Canadá.

Paulatinamente, el control de las instituciones públicas sobre la conservación de sus bosques se relaja. Por ejemplo, el Servicio Forestal Canadiense (CFS) ha sufrido una dramática reducción en el presupuesto y el personal en los últimos años. Entre 1995 y 1998, el presupuesto operativo anual de la CFS se redujo de 219 millones a 93 millones de dólares.

Con todo, el mayor problema de los bosques de Canadá es un pequeño bicho que, literalmente, se los está comiendo.