La mayor romería de Costa Rica cuida el medio ambiente
El ecologismo no es una cuestión de fe, sino de razón, pero quizá no esté mal usar acciones inspiradas en los ritos religiosos si sirven para que más personas tomen conciencia del problema medioambiental a la vez que se consigue algún beneficio de forma instantánea para la naturaleza.

En Costa Rica, empresas e instituciones han impulsado una iniciativa que pretende que los dos millones de peregrinos que se espera que realicen la tradicional romería al templo de la Virgen de Los Ángeles, patrona del país, depositen su basura en centros de acopio para reciclaje.

La iniciativa ha sido bautizada como “Caminando y reciclando” y contará con unos 450 voluntarios que guiarán a los caminantes hacia seis centros de acopio de basura, donde se instalarán recipientes para separar el plástico, el aluminio y los envases de tetra pack. La ministra de Salud, María Luisa Ávila, ha señalado que, el año pasado, se recogieron de las calles 37 toneladas de desechos lanzados por los participantes en la romería durante la peregrinación.

“Caminando y reciclando” pretende que la romería transcurra de la mejor manera y que el evento festivo-religioso acabe de una manera limpia y respetuosa con el medio ambiente. La ministra de Salud ha señalado que es un modo de unir el fervor religioso con el fervor por el medio ambiente.

La Cruz Roja también estará presente en la romería, con unos cuatrocientos socorristas y sesenta ambulancias en 38 puestos de atención que se ubicarán en la ruta que va desde San José hasta la ciudad de Cartago, donde se encuentra la Basílica de Los Ángeles, santuario de la Virgen de Los Ángeles. Según cálculos oficiales, unos dos millones de costarricenses (casi la mitad de la población del país) realizan cada año esta romería. El 2 de agosto culminan las festividades con una misa en honor a la patrona de Costa Rica.