Cómo cuidar los bosques
Cuidar los bosques es un concepto que puede referirse tanto a políticas gubernamentales que preserven la masa forestal como a las loables iniciativas ciudadanas ( desde gestos cívicos hasta el voluntariado) o empresariales que ayudan a que éstos no se deterioren.

En política, no siempre se logran grandes cosas por activa, sino también por pasiva. Un ejemplo es la aplicación de normativa verde que apoye las energías renovables o que haga todo lo contrario y, como otra opción, que se apoyen los recursos sostenibles o se penalice la producción industrial que no los utiliza.

Otro ejemplo sería urbanización o la protección de parajes, sin olvidar la construcción o no de carreteras que atraviesan bosques, una barrera artificial que propicia su deterioro, bien por constantes atropellos de animales como por constituir un elemento separador que rompe el equilibrio del hábitat, fragmentándolo y ocasionando problemas en la salud del ecosistema. O, sin ir más lejos, dedicar parte del presupuesto público a la reforestación o invertir en la prevención de incendios forestales también serían dos caras de una misma moneda.

Una actitud verde

¿Pero, qué podemos hacer nosotros para cuidar los bosques? Además de los comportamientos cívicos mínimos de no ensuciarlos con basuras ni fumar o hacer barbacoas ni hogueras cuando los visitamos, podemos actuar de un modo más activo impulsando su desarrollo.

Participar en reforestaciones, especialmente en zonas que han quedado arrasadas por el fuego, es una de las cosas que ayudará a salvar zonas desertificadas. Pero no sólo eso, porque también podemos hacer mucho por los bosques siendo consumidores responsables.

Cómo cuidar los bosques
Utilizar papel reciclado, imprimir por las dos caras del folio, no ser consumistas, no comprar animales tropicales ni ilegales y estar siempre informados de qué productos atentan contra los ecosistemas verdes del planeta para buscar alternativas sostenibles (ropa, detergentes, cosméticos, muebles, embalajes y envases, etc.) y así pasar a la acción.

Y, sobre todo, tengamos una actitud respetuosa, ecológica y enseñemos a la gente que nos rodea a cuidar la naturaleza en general. No olvidemos que los bosques son un hábitat complejo, de gran riqueza biológica, por lo que su cuidado siempre ha de hacerse de forma global, yendo más allá de su parte vegetal.