
Las autoridades ambientales chinas han aprobado los planes de construcción de lo que se convertirá en la presa más alta del mundo. Por otra parte, y con una sinceridad que sorprende y aterra, han reconocido que el proyecto puede perjudicar a especies en peligro de extinción, tanto a algunas plantas como a peces poco comunes.
La presa tendrá una altura de 314 metros. El proyecto, llamado Shuangjiangkou, tiene como objetivo generar energía hidroeléctrica en el curso del río Dadu, en la provincia suroccidental de Sichuan. El grupo Guodian, una de las cinco empresas eléctricas estatales más importantes de China, se encargará del proyecto, que tardará más de una década en acabarse.















